Contacto: 915 091 329 | 648 633 424. Horario: Lunes a viernes, de 10 a 20h.

Implantes cigomáticos: qué son, riesgos y recuperación

Caso real de implantes cigomáticos en clínica dental Madrid

⏱ Tiempo de lectura: 6 min

En resumen: Los implantes cigomáticos son implantes de 30 a 55 mm que se anclan en el pómulo en lugar del maxilar, porque ese hueso no se reabsorbe. Se indican en atrofia severa del maxilar superior y evitan los injertos y sus meses de espera. Es cirugía mayor: la complicación más frecuente es la sinusitis maxilar. La experiencia del equipo quirúrgico es la variable que más pesa en el resultado.

Los implantes cigomáticos son implantes extralargos que no se anclan en el maxilar, sino en el hueso cigomático — el pómulo, uno de los huesos más densos del rostro. Esa es su razón de ser: cuando el maxilar superior ha perdido tanto hueso que ni los implantes convencionales ni los injertos son una buena opción, el pómulo ofrece un anclaje firme que no se reabsorbe. En la práctica significa que pacientes a los que llevan años diciendo «no tienes hueso» pueden volver a tener dientes fijos, muchas veces en 24-72 horas.

Ahora bien: es una cirugía mayor dentro de la implantología, con riesgos propios que conviene conocer antes de decidir, y una recuperación con sus particularidades. En esta guía verás qué son exactamente, cuándo están indicados, qué riesgos tienen y cómo es la recuperación día a día. Si lo que buscas es una visión general de todas las opciones, empieza por nuestra guía de qué tipos de implantes existen.

Qué son los implantes cigomáticos

Un implante convencional mide entre 8 y 16 milímetros y se aloja en el hueso alveolar del maxilar. Un implante cigomático mide entre 30 y 55 milímetros y atraviesa el maxilar atrófico para fijarse en el cuerpo del hueso cigomático. La técnica la describió el equipo del Dr. Brånemark —el padre de la implantología moderna— a finales de los años 90, y desde entonces acumula más de dos décadas de evidencia clínica.

La clave está en la calidad del anclaje: el hueso cigomático es cortical, extremadamente denso y no se reabsorbe al perder los dientes, al contrario que el hueso alveolar. Por eso los cigomáticos consiguen una estabilidad inmediata tan alta que, en la mayoría de los casos, permiten atornillar una prótesis fija provisional en uno o dos días, siguiendo el protocolo de carga inmediata.

Cuándo están indicados

  • Atrofia severa del maxilar superior: cuando una prótesis convencional ya no se sostiene y no hay hueso para implantes estándar.
  • Como alternativa al injerto óseo: evitan injertos de cadera, elevaciones de seno y los 6-12 meses de espera que conllevan. Es la vía rápida y, en atrofias extremas, muchas veces la única realista.
  • Cuando los injertos ya fracasaron: una parte de nuestros pacientes de cigomáticos llega tras uno o varios intentos fallidos de regeneración ósea en otras clínicas.
  • En pérdida ósea total del maxilar: con la variante quad zygoma (cuatro implantes cigomáticos) se rehabilita la arcada completa incluso sin nada de hueso anterior.

La indicación exacta sale siempre de un TAC 3D. Si quieres ver cómo abordamos estos casos en la clínica, con el equipo quirúrgico y los casos reales, está todo en nuestra página de implantes cigomáticos en Madrid.

Riesgos y complicaciones: lo que debes saber antes de decidir

Los implantes cigomáticos tienen tasas de supervivencia altas: la revisión sistemática más reciente, publicada en el International Journal of Implant Dentistry, sitúa la supervivencia media en el 96,2% tras algo más de seis años de seguimiento. Pero no es una cirugía menor, y quien te la presente como rutinaria no te está informando bien. Las complicaciones descritas en la literatura científica incluyen:

  • Sinusitis maxilar: la más frecuente con diferencia — esa misma revisión la describe en torno al 14% de los casos. El implante atraviesa la región del seno maxilar y en algunos pacientes desencadena inflamación o infección sinusal, a veces años después de la cirugía. Suele tratarse con medicación o una intervención menor, sin retirar el implante.
  • Infección o fístula en la zona del pómulo: poco habitual, pero descrita — incluyendo casos por necrosis en la parte apical del implante que requieren tratamiento quirúrgico local.
  • Alteraciones de sensibilidad temporales en la mejilla o el labio superior, por la cercanía de estructuras nerviosas.
  • Fracaso de la integración: como cualquier implante, un pequeño porcentaje no se integra y hay que retirarlo o sustituirlo.

Estos riesgos están bien documentados: puedes leer un estudio clínico sobre complicaciones de implantes cigomáticos publicado en Acta Stomatologica Croatica — el Dr. Comino Blanco mantiene una traducción al español en su web, porque creemos que el paciente decide mejor cuando conoce también lo que puede salir mal.

La lectura práctica de toda la literatura es la misma: la variable que más pesa en el resultado es la experiencia del equipo quirúrgico. Es una técnica anatómicamente exigente que requiere formación específica, planificación 3D milimétrica y un cirujano que la practique con regularidad — no un curso de fin de semana. Pregunta siempre cuántos casos ha operado quien te va a intervenir.

Cómo es la recuperación, día a día

El postoperatorio de los cigomáticos sorprende a muchos pacientes para bien: al no haber injertos, la recuperación es más corta que la del camino «clásico» con regeneración ósea.

  • El día de la cirugía: la intervención dura unas horas y se realiza con sedación o anestesia general según el caso. La mayoría de los pacientes vuelve a casa el mismo día.
  • Primeras 24-72 horas: si la estabilidad lo permite —lo habitual—, se coloca la prótesis fija provisional. Inflamación y algún hematoma en la mejilla son normales y esperables; se controlan con frío local intermitente y la medicación pautada.
  • Primeras 2-3 semanas: dieta blanda y una precaución específica de esta cirugía: no sonarse la nariz con fuerza ni contener estornudos, para proteger la región del seno maxilar mientras cicatriza. Nada de tabaco: multiplica el riesgo de complicaciones.
  • Primeros meses: vida prácticamente normal con la prótesis provisional. La osteointegración se completa y entonces se fabrica la prótesis definitiva.
  • Para siempre: higiene minuciosa y revisiones periódicas. Los cigomáticos se revisan igual que cualquier implante, con especial atención a la salud sinusal.

¿Cigomáticos, pterigoideos o corticales?

Son las tres familias de implantes para casos con poco hueso, y no compiten entre sí: cada una aprovecha una zona distinta de hueso denso.

  • Cigomáticos: anclaje en el pómulo. Para atrofia severa o total del maxilar superior.
  • Pterigoideos: anclaje en la región pterigoidea, detrás del maxilar. Resuelven la zona de los molares superiores sin elevación de seno.
  • Corticales: anclaje en la corteza ósea profunda del propio maxilar o la mandíbula. Para atrofias importantes que aún conservan hueso basal aprovechable.

En muchos tratamientos se combinan: por ejemplo, cigomáticos en la zona posterior y convencionales o corticales en la anterior. El TAC decide la receta.

Preguntas frecuentes

¿La cirugía de implantes cigomáticos es peligrosa?

Es una cirugía mayor con riesgos descritos y una supervivencia media del 96,2% a seis años según la revisión sistemática más reciente. El factor decisivo es el equipo: exige formación específica y práctica regular. Con la planificación 3D actual y un cirujano especializado, es un procedimiento predecible.

¿Duele el postoperatorio?

Menos de lo que la mayoría espera: lo habitual es inflamación y molestias controlables con la medicación pautada durante los primeros días, más algún hematoma en la mejilla que desaparece en una o dos semanas. Al no haber zona donante de injerto, se evita el dolor añadido de esa segunda herida.

¿Salgo con dientes fijos el mismo día?

Con dientes fijos provisionales en 24-72 horas, en la gran mayoría de los casos: la altísima estabilidad del anclaje en el pómulo es precisamente lo que permite la carga inmediata. La prótesis definitiva se coloca meses después, terminada la integración.

¿Cuánto duran los implantes cigomáticos?

Los estudios de seguimiento a largo plazo muestran supervivencias equiparables o superiores a las de los implantes convencionales. Con buena higiene, revisiones y atención a la salud sinusal, son un tratamiento pensado para durar décadas.

Si te han dicho que no tienes hueso, pide una segunda opinión

Los implantes cigomáticos existen exactamente para los casos «imposibles». En Salud Dental Blanco es una de las técnicas que definen a nuestro equipo quirúrgico: el Dr. Comino Blanco la practica de forma habitual, incluidos casos de quad zygoma y pacientes con injertos previos fracasados. Si es tu situación, pide una valoración con estudio 3D. Saldrás sabiendo si el pómulo es una vía para tu caso y qué alternativas hay si no lo es.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes dudas sobre tu caso, consulta con tu dentista o pide una primera visita en cualquiera de nuestras clínicas.

Dr. Gregorio Comino Blanco. Cirujano. Odontólogo. Especialista en implantes.

Cirujano Oral y Odontólogo. Especialista en implantes corticales y cigomáticos. +20 años de experiencia. Nº colegiado: 28009486.

Otros artículos en el blog

Solicite más información

Rellene el formulario y le llamaremos lo antes posible para agendar una cita con el Doctor