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Todo lo que necesitas saber sobre la APICECTOMÍA

 

La importancia de mantener las piezas dentales


En la actualidad, bajo nuestro punto de vista profesional, se abusa de implantes en una amplísima casuística de diagnósticos que podrían resolverse conservando las piezas dentarias originales y evitando así el abuso de los implantes artificiales.

Mantener las piezas dentales de los pacientes es una premisa fundamental para ejercer la odontología. En Salud Dental Blanco trabajamos respetando los códigos deontológicos de la profesión para preservar la dentadura original de nuestros pacientes.

En nuestras Clínicas apostamos por ser conservadores en nuestro diagnóstico siempre que nos sea posible y lo logramos cada día gracias a la tecnología con la que no todas las clínicas cuentan. Teniendo en cuenta que el cuerpo es una máquina perfecta, salvaguardar las piezas naturales es primordial. En nuestros Centros de Salud Bucodental, pese a que somos expertos en implantología, nunca pensamos en la extracción como la primera opción. Siempre priorizamos aquellas técnicas médicas que nos permiten conservar las piezas naturales en un altísimo porcentaje.

Te explicamos en que consiste la apicectomía, una técnica, desconocida para muchos, con la que conseguimos mantener piezas dentales que de otro modo tendríamos que extraer.

 

¿En qué consiste una apicectomía?


Es un procedimiento quirúrgico que tiene como objetivo eliminar una infección, tanto en la raíz de un diente, como en los tejidos de alrededor. Este tipo de infecciones suelen ser muy molestas para las personas que la sufren porque producen fuertes dolores.

Se trata de una técnica quirúrgica menor, que se realiza con anestesia local para abrir la encía y extraer el ápice de la raíz afectada. Después, el conducto radicular se sella con un material biológico y se ponen algunos puntos de sutura para cerrar el “tejido abierto”.

La apicectomía es la extirpación del extremo final de una raíz dental, con limpieza de la cavidad residual y obturación y sellado, en caso necesario, de los conductos radiculares cuando esta fuese incompleta.

En definitiva, la apicectomía consiste en abrir la encía en la zona próxima a la pieza dental afectada por la infección con el fin de extraer la punta de la raíz afectada (ápice) y los tejidos afectados. Posteriormente, se sella el conducto radicular y se sutura la herida. A continuación, te explicamos el proceso en profundidad.

 

 

Utilidad de una apicectomía


Tal y como explica el Doctor Blanco la prioridad de la profesión es siempre salvar las piezas dentales y garantizar la salud bucodental de los pacientes. Para ello, la apicectomía es una técnica ideal.

Debemos tener en cuenta que, la extracción de piezas dentales conlleva la pérdida de hueso ya sea de forma inmediata o tardía, lo que implica cambios estéticos y funcionales. La finalidad de la apicectomía es salvar el diente y mantener los tejidos que lo rodean, ya sea la encía o el hueso.

Este procedimiento es menos intrusivo, más rápido y menos costoso que una extracción y posterior cirugía con implantes dentales. Ante la duda, y siempre que sea posible, elige mantener tus dientes naturales.

 

¿Cuándo se diagnostica una apicectomía?


Una apicectomía se diagnostica cuando en la radiografía vemos que se ha producido un granuloma en la zona apical de la raíz, es decir, observamos una mancha negra. Esto significa que hay bacterias que se están alimentando de los tejidos blancos de la raíz del diente infectado.

Una cirugía oral se hace necesaria para el tratamiento de diversos problemas y patologías de la cavidad oral. Entre dichas patologías se encuentran las lesiones periapicales y de los ápices radiculares de los diversos dientes, para cuyo correcto tratamiento se hace necesaria la cirugía periapical.

Como consecuencia de una caries, patología o un traumatismo dental se puede producir una necrosis de la pulpa, seguida de una infección crónica en la región apical de su raíz, que con el tiempo desarrolla un granuloma periapical y en ocasiones quistes dentarios.

 

Antes de una apicectomía es necesario hacer una endodoncia


El paso inicial para el tratamiento de una infección suele ser la endodoncia (matar el nervio) del diente afectado y, en caso de fracaso, o no resolución completa de la lesión o gran tamaño de esta, se realiza la apicectomía.

Por tanto, para hacer una apicectomía, previamente, hay que hacer una endodoncia. La apicectomía está indicada para aquellos casos en los que, pese a que se ha realizado una endodoncia, la infección dental continúa enquistada en la raíz del diente.

A raíz de la infección, en muchas ocasiones, aparece una fístula, un pequeño quiste periapical -o granuloma-. Cuando accedemos a la zona infectada, donde están las bacterias contaminantes, limpiamos minuciosamente todos los tejidos dañados. La endodoncia se hace para garantizar la eliminación de todas las bacterias que infectan la zona de la raíz del diente.

Con la apicectomía se corta la punta de la raíz que está infectada (ápice) para eliminar cualquier bacteria que pueda seguir contaminando la raíz del diente; y así poder extraer los tejidos afectados de dicha zona.

 

Terapia fotodinámica para eliminar las bacterias


En Salud Dental Blanco somos pioneros en el uso de tecnología avanzada. Para garantizar que el tratamiento de apicectomía sea todo un éxito es recomendable utilizar la Terapia Fotodinámica Antibacteriana (TFDA). Se trata de una terapia de recuperación innovadora para conservar las piezas dentales. Suponiendo una ventaja en los casos de necrosis en dientes con anatomías e infecciones complejas.

Cuando aparece un granuloma o bolsa periodontal en la zona comprometida del diente, la recomendación de muchos odontólogos es directamente la extracción del diente (en Salud Dental Blanco siempre vamos a intentar que conserves tus piezas dentales). Esto es así porque es habitual que, a pesar de los intentos conservadores de la exéresis quística total, sabemos que las bacterias más resistentes suelen reproducirse fácilmente a nivel celular con lo que se termina reproduciendo la infección y perdiendo la pieza en poco tiempo tras varios intentos fallidos.

Nuestros tratamientos, a diferencia de los habituales, es que tras la exéresis completa de la infección y sin extraer la pieza introducimos un líquido (azul de metileno o de toluidina) en la zona afectada para teñir las bacterias encargadas de producir la patología y seguidamente aplicamos con un láser de onda corta que abre la membrana, destruyendo exclusivamente las bacterias dañinas patógenas, encargadas de producir la infección en su totalidad.

De esta manera evitamos en un 99% de los casos la reproducción de la infección y salvamos la pieza original.

 

Fases de la intervención


  1. En primer lugar, aplicamos anestesia local para que el paciente no sienta ningún tipo de dolor.
  2. Hacemos una incisión en la encía para acceder a la infección.
  3. Luego, accedemos a la estructura ósea y descubrimos el ápice de la raíz del diente.
  4. Cortamos el ápice y procedemos al drenaje de la estructura infectada.
  5. Ahora, ya se puede sellar el conducto dental para evitar las posibles filtraciones y una nueva infección.
  6. Recubrimos con plasma rico en factores de crecimiento y medio gramo de hueso.
  7. Para finalizar, se sutura la incisión y la encía queda lista para su regeneración.
  8. Tras algunos meses, la estructura ósea estará curada y la infección habrá desaparecido.

Puedes ver el paso a paso en el vídeo.

 

¿En qué casos se recomienda?


Para realizar este procedimiento quirúrgico es necesario que un odontólogo determine que se trata de una intervención necesaria y que no hay otra forma mejor de acabar con la infección. Ten en cuenta que, no todas las infecciones bucodentales requieren de una apicectomía. Suele ser la opción más segura y rápida para resolver el problema en los siguientes casos:

  • La raíz dental está muy afectada por la infección.
  • Cuando las bacterias afectan al hueso o seno maxilar.
  • Supuestos graves en los que la endodoncia ha fracasado.
  • Cuando hay infecciones agudas y agresivas con riesgo de desarrollar granulomas.

También es importante saber que hay casos en los que, pese a que el especialista considera que la apicectomía está indicada, no se podrá llevar a cabo por otras causas. Hablamos de pacientes con fracturas dentales, enfermedades periodontales avanzadas o con enfermedades crónicas como la inmunodepresión o con problemas de coagulación de la sangre.

 

¿Cuándo no es posible realizar una apicectomía?


Pese a que lo normal es que con una apicectomía consigamos controlar de manera efectiva las infecciones dentales y preservar la pieza dental, hay casos en los que no hay  más remedio que hacer una exodoncia.

Supuestos en los que no se puede intervenir y habrá que extraer el diente:

  • Cuando el quiste tiene una infección superior a los 4-5mm.
  • En procesos infecciosos agudos en los que el quiste tiene unas dimensiones superiores a 4-5mm.
  • Cuando el hueso de soporte se ve afectado y la pieza tiene movilidad.
  • En caso en los que las bacterias rodean el seno maxilar.

 

Consejos para el postoperatorio de una apicectomía


La duración de la operación suele durar aproximadamente una hora. Se trata de una cirugía que no duele, y más teniendo en cuenta que antes de la intervención se aplica anestesia local. Es una intervención poco invasiva que apenas genera molestias. No obstante, unas horas después, es normal que la zona se inflame un poco.

Para que la hinchazón disminuya es habitual recetar algún tipo de antiinflamatorio, así como antibióticos, para asegurarnos que no se vuelva a infectar la raíz del diente intervenido.

Como has podido ver, la apicectomía es una intervención sencilla, pero muy especializada. Su gran ventaja es la de poder conservar los dientes originales a pesar de estar infectados.

Dos semanas después de la operación la zona intervenida empezará a regenerarse (el plasma risco en factores de crecimiento es clave en este proceso) y las suturas pasarán desapercibidas. Según lo previsto, cuando hayan pasado seis meses, los tejidos bucodentales ya estarán plenamente funcionales.

Es fundamental ponerse en manos de los mejores expertos para que valoren tu caso mediante un estudio completo para poder ofrecerte el tratamiento más adecuado.  Pide tu primera cita en Salud Dental Blanco, es gratuita y sin compromiso.

Doctor Gregorio Comino Blanco

Doctor Gregorio Comino Blanco

Odontólogo – Cirujano. Especialista en implantes

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