El doctor Gregorio C. Blanco, director médico de Salud Dental Blanco, recuerda que salud oral y la salud mental están conectadas y señala que el mal estado de la boca puede afectar al bienestar psicológico
Salud Dental Blanco recuerda que la salud oral y la salud mental guardan una relación de influencia recíproca, de modo que los trastornos en la salud mental pueden afectar a la salud de la boca, así como determinados problemas bucodentales pueden perjudicar el bienestar emocional y la calidad de vida.
Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que tiene lugar el 10 de octubre, el doctor Gregorio C. Blanco ha explicado que descuidar la salud bucal puede provocar que determinadas patologías que actúan sobre la cavidad oral acaben afectando a la autoestima, la sociabilidad y el bienestar psicológico de los pacientes que las padecen.
“Nuestra experiencia clínica nos ha llevado a tratar muchos casos en los que, debido a una pérdida dental o a la ausencia de piezas en el grupo anterior, el paciente experimenta cambios indeseados en la expresión facial o en su sonrisa que afectan directamente a su imagen, su autopercepción y, en consecuencia, también a su autoestima”, ha explicado.
Además, este tipo de patologías pueden dificultar la fonación o entorpecer la masticación, algo que, sumado a la situación de baja confianza y autoestima, puede acentuar el aislamiento social, ya que despierta un sentimiento de inseguridad que condiciona la forma en la que el paciente se relaciona con los demás.
Para el doctor Blanco, tratar un problema bucodental “no consiste únicamente en solucionar una alteración localizada en la boca, sino que significa también escuchar al paciente e intentar recuperar funciones básicas como comer, descansar, hablar o sonreír con confianza, contribuyendo con ello a mejorar cómo se siente”.
La fobia dental o miedo al dentista
Otro de los grandes obstáculos psicológicos asociados a los problemas bucodentales es la odontofobia o el miedo al dentista.
Algunas personas desarrollan distintas fobias dentales que pueden llevarlas a dejar de acudir con regularidad a la consulta odontológica, algo que perjudica su salud oral y que puede agravar aquellas patologías susceptibles de haberse detectado y tratado en las revisiones periódicas.
“La odontofobia es algo con lo que nos encontramos bastante a menudo en la clínica. Los pacientes tienen que saber que, si han descuidado su salud bucodental, no deben sentir inseguridad ni pensar que es demasiado tarde. Lo importante es pedir ayuda y abordar el problema”, ha aclarado el doctor.
En este sentido, ha añadido, “hace tiempo que Salud Dental Blanco incorporó a su circuito asistencial un servicio de sedación consciente que ayuda a los pacientes que tienen fobia al dentista a afrontar con garantías cualquiera de los tratamientos indicados por su odontólogo”.







